jueves 24 de abril de 2008

No es un adiós, es un hasta pronto!!!!

Tengo que daros la buena nueva, y no es otra, que deciros que abandono, no puedo más, me tiro del barco en aguas infestadas de tiburones, mi tripulación fue cayendo uno a uno y yo me doy por vencido. Esto sería lo que mucha gente desearía leer, pero siento deciros que aunque sigo sólo en mi barco, no lo abandono, sino que le hago un lavado de cara, unas reformas, por eso de ahora en adelante voy a escribir en dos blogs distintos, uno más personal www.dissatisfiedmind.wordprees.com y el otro trata un poco más en profundidad mi lado profesional, www.dissatisfiedmindesign.wordpress.com, aún ambos están en construcción, pero en cuanto acabe alguno de ellos o ambos, os avisaré. No os vais a librar de mí tan fácilmente!!! Sigo a la deriva, pero vivo.

lunes 31 de diciembre de 2007

"Balance de resultados"

Hora 23:39, día 30, mes 12, año 2007, supongo que ahora es el momento de hacer balance de todo el año, si tuviese que hacerlo en dos palabras, estas serían difícil, pero a la vez divertido.

Ha sido un año de contrastes, con una amplitud de cambio inmensa, grandes fracasos o desengaños personales mezclados con la realización de grandes sueños.

Empezaremos con el apartado denominado “alegrías”, con el cual, seguro, no me extenderé demasiado por mucha verborrea barata que utilice.

Ha sido un gran año académico, por desgracia también el último, he acabado mi licenciatura en publicidad y relaciones públicas, compaginado con un master en diseño gráfico, atendiendo al hecho de que era la primera vez que no había ningún suspenso en mi casillero de evaluaciones. Este último año conlleva su correspondiente graduación, día inolvidable, nunca hubiese imaginado una despedida, mejor dicho un “hasta pronto”, todos mis amigos de clase, desde aquél o aquella que conocí el primer día a primera hora, hasta aquella persona con la que hablaba por primera vez el que sería probablemente el último día que nos veríamos. Ríos de lágrimas sinceras, de lágrimas de cariño, de lágrimas infinitas corrían por cualquiera de las esquinas de la sala.

Día 07/07/07, nunca te olvidaré, ni a vosotros compañeros/as de clase, y como no, de fatigas.

Justo una semana antes, 30/06/07, lugar El Ejido (Almería), compañía Miguel y, por último, evento, realización de uno de mis grandes sueños.

Aparecieron en una oscuridad infinita, tras miles de gritos de ilusión y desenfreno, tan de repente como si te despertases en mitad de la noche sin saber la razón, uno tras otro, un pedacito de sueño tras otro se unía a su antecesor para formar un todo, un todo llamado “Rolling Stones”. Dos horas que pasaron como dos minutos, por ese tiempo creí en muchas sensaciones y en mucha gente, creí que todo lo que me rodeaba no podía ser mejor, en que no podía ser más feliz, tanto que hasta mis ojos se entorpecían el uno al otro para soltar la primera lágrima, ambos tan entusiasmados de ilusión dejaron por imposible la ardua tarea de materializar mis sensaciones en una gota salada de agua cristalina. Una de las veces que realmente me he sentido vivo, que he sentido algo que recorría mis venas y que creo que la gente llama algo así como ilusión.

Por una vez creí en la posibilidad de llevar a cabo mis sueños, lo malo, sólo lo creí una vez.

Por último, sí, ya la última alegría, ni yo me creo que tenga tantas a lo largo del año.

Cumplí uno de mis propósitos, aunque creo que poco a poco se irá desvaneciendo, pero la grandeza que recorre cada poro de mi piel cada vez que paseo por sus calles, eso es indescriptible. El regreso del hijo pródigo a casa, mi regreso a la tierra añorada, mi vuelta a Granada.

Ahora continuamos con el apartado denominado “decepciones”, que seguramente será más alargado de lo que quisiera. Tantas se agolpan en mi cabeza, que iré desgranando cada una de ellas según vaya apareciendo por mi cabeza.

Es irremediable que me venga a la cabeza, y como no, la primera por desgracia. Todo aquel que me conozca sabrá perfectamente a lo que me refiero, sobre todo mis malagueñas que tanto me soportaron con el tema, ellas saben quienes son y todo lo que les agradezco su ayuda cuando más la necesitaba.

Fue por el mes de Abril, y su huella se ha extendido durante mucho más tiempo del que me hubiese gustado, una de las tantas cosas que no puedo controlar por mucho que lo intente. Lo pasé francamente mal, no lograba ver el final del túnel, ni siquiera intuir por donde seguía el camino, pero ahora, desde la distancia que nos regala el tiempo, creo que he sacado mucho bueno de algo así, y lógicamente algo malo, pero eso son menos.

Aunque en principio algo así debería de hundirme personalmente, debería cuestionarme mi forma de ser, mis actitudes y otros muchos aspectos de mi persona (todo eso ya lo hice con anterioridad), ha sucedido todo lo contrario, no me afectó, por ejemplo, al área profesional, ya que mis resultados fueron buenos, y me demostré a mí mismo toda la fuerza que poseo, que soy capaz de lo que me proponga si lo persigo con la suficiente ilusión para conseguirlo, y sobre todo, que de todo se aprende y se sale sano y salvo.

Otro, aunque no lo parezca, fue irme de la ciudad que durante cuatro años de mi vida (los mejores) fue mi hogar, la que me adoptó sin ningún miramiento y sin imponerme condición alguna, quizá una, disfrutar de ella y de su gente.

Allí pasé los mejores años de mi vida, me formó como persona, me hizo creer en la bondad de la gente, en la posibilidad de confiar en la gente, me enseñó que allí iba a hacer muchos y muy buenos amigos, a los cuales, hoy por hoy, echo un montón de menos, siento que un pedazo de mí se quedó con cada uno de ellos, estén donde estén.

Grosso modo fue este mi año, el que más o menos he intentado describir de una manera amena, espero que este 2008 me depare grandes alegrías, pero que como el 2007 me enseñe a ser, poco a poco, mejor persona, mejor amigo y mejor pareja. Estoy ansioso por empezar a vivir un nuevo año, borrón y cuenta nueva, o por lo menos eso intentaré.

martes 11 de diciembre de 2007

"Un momento antes y un momento después"

Antes…

Me parece algo más que una coincidencia escribir precisamente ahora, en este instante, un segundo antes de mirar a mis temores a los ojos y que cada pedazo de mi cuerpo se estremezca por el cúmulo de sensaciones que se agolpan tras cada poro de mi piel.

Supongo que necesito algún que otro aliciente que me motive a sentarme a soltar las miles de sandeces y paridas mentales, todas las que no salen de mis labios.

Siento que más que un viaje en barco, todo, desde hace meses, se asemeja más a un naufragio, utilizando de bote los pocos y débiles pensamientos positivos que aún me quedan, y de salvavidas alguna que otra ilusión, encontrando tras largos kilómetros a la deriva algún que otro islote en el que descansar brevemente, pero ese islote, muy lentamente, se adentra milímetro tras milímetro en las profundas y oscuras aguas de mi pesimismo, o como yo siempre digo, realismo.


Después…

Supongo que alivio, como si hubieses cumplido una deuda que tenías pendiente con tu destino, como escuchar una canción que tenías muchas ganas de oír.

Me sirve para darme cuenta de que el transcurso del tiempo lo cura todo, o por lo menos hace olvidar, o perdonar (eso creo que no del todo), aunque creo que este éxito personal me ayudará a la hora de afrontar esas tremendas olas que se nos vienen muchas veces sin hacer el más mínimo ruido.


En conclusión, algo menos en que pensar… que ya es bastante.

jueves 25 de octubre de 2007

You´ll never walk alone?

A muchos de vosotros os sonará esta frase, es el título de la canción que cantan los hinchas del Liverpool a su equipo, sin embargo, yo la utilizo en este caso de una manera sarcástica, incluso diría satírica.

Otro golpe más, uno tras otro, nada obtiene los frutos que esperaba, como si un manzano diera higos (esto va dirigido a Miguel y su famoso chiste), y la verdad que cada vez me cuestiono hasta la más mínima e insignificante nimiedad.

Creo que todo radica en no querer correr riesgos en el momento justo de hacerlo, y todo ello desemboca en largos paseos solitarios por el “Paseo de los Tristes”, cavilando a la vez que disfrutando de las bellas vistas de la Alhambra y de una buena canción de Pink Floyd, pensando qué es lo que realmente necesitas, hasta que de repente, encuentras a alguien al fondo de la calle con un cartón en la mano, y cuando está lo suficientemente cerca para poder leer lo que hay en él escrito, se lee “Regalo abrazos”, y como rechazar un regalo, pues ese regalo ha hecho que durante unos minutos se vislumbrara en mi boca la mueca de una sonrisa, una sonrisa que me hace pensar que quizá deba disfrutar un poco más de las pequeños momentos inolvidables que me ofrece la vida, y el de hoy ha sido observar un sueño hecho realidad como es la Alhambra mientras escuchas los ecos de ese mismo sueño transformado en una canción con título, pero sobre todo, que una extraña con un simple cartón en la mano regalando abrazos, te haga sentir importante y especial, incluso llegando a desearte suerte, como si en esos breves segundos en los que nuestros cuerpos se fusionan, comprendiese todo lo que estoy sintiendo estos últimos días, de que no es el mejor momento ni la mejor etapa, porque todo es cuestionable, no sólo mis actos, sino yo mismo.

PD: Disfrutar de las pequeños momentos irrepetibles que nos ofrece la vida.

lunes 17 de septiembre de 2007

. . .

Como ya os habréis dado cuenta, hace un tiempo que no escribo nada o no tengo nada interesante que poder aportar al blog, quizá porque la poca gente que le echa un vistazo rápido no deja huella de alguna manera en él, y supongo que si de vez en cuando viese por lo menos el nombre de la persona que "por equivocación" (jeje) entró en el blog... sería un aliciente para actualizarlo más asiduamente, asi que espero que lo hagáis en alguna que otra ocasión. Ciao!!!

domingo 26 de agosto de 2007

“Intentando recordar”

Mi razón no puede hallar ni tan siquiera el pequeño halo que deja una respuesta en el camino, no puede alcanzar algo que no es tangible, no puede coger algo que se le escapa de las manos, simplemente, no cabe buscar respuesta, hay respuestas que no necesitan ser encontradas, sólo hay que creerlas y no cuestionarlas.

Sólo son suspiros que nadie se molestará en escuchar, sólo son palabras sordas, sólo son muecas de caras transparentes que alguien pateará sin el más mínimo miramiento, pero me queda la leve ilusión de que esa vela sólo te esperará a ti para volver a encenderse, de que mi alma vuelva a ser la misma una vez que vuelvas a respirar mi aire.

Supongo que esta sucesión de palabras incoherentes sólo quieren decirte que voy a hacer todo lo posible por estar a tu lado, que voy a luchar porque mis dedos sean los únicos merecedores de recorrer cada centímetro de tu piel, en resumen, esas dos leTras Que tú bien sabes.

¿Recuerdas el día que interrumpí el transcurso de una lágrima con mis dedos? Ahora mismo necesitaría el tuyo.

24 Septiembre 2004

Intentando recordar que una vez estuve desbordado de ilusiones, de ganas de amar y ser amado, de ansias de vivir. Todo esto no hubiese sido posible sin mi “princesita”, porque me emborrachó durante mucho tiempo de sensaciones que rozaban la felicidad más absoluta, y entre otras cosas, el relato anterior y muchos otros, iban por y para ella. Gracias a ti por seguir a mi lado y que sepas que mi promesa pesa sobre mis hombros, y esa es la única que nunca voy a romper. Siempre serás mi “princesita”, la del cuento que fue mi vida mientras estabas a mi lado.

jueves 23 de agosto de 2007

¿Intromisión repentina?

No tenía prevista esta “intromisión o violación” de mi propio blog hasta que he leído unas palabras en un espacio, a las cuáles me gustaría contrarrestar.

A mí personalmente no me gustan nada los refranes y dichos populares, me parece la forma más sencilla de generalizar y dar explicación a algo que quizá requiera de un poco más de atención por nuestra parte, una forma de “conformarnos” con una respuesta fácil.

Cómo tú bien dices, es preferible arrepentirse de lo hecho a hacerlo de lo que no te atreviste a hacer en su justo momento; pero… ¿qué es arrepentirse? ¿de qué debemos arrepentirnos? ¿cómo evaluamos qué actos son dignos de nuestro arrepentimiento y cuáles no? Supongo que cada uno tenemos nuestro propio baremo para decidir que actos son reprochables y cuáles no lo son, y debemos mantener un equilibrio, incluso diría que la balanza debe de estar inclinada hacia el lado de los actos de los que no nos arrepentimos; yo he probado el otro lado de la balanza, aquél en el que te sientes culpable día tras día por no dar lo mejor de ti mismo a cada instante, te sientes culpable por actos o situaciones de los que tú mismo has sido víctima, te preguntas si tú lo has provocado … el gran error es plantearse todos estos interrogantes.

Tan sólo debes arrepentirte de hacer daño a otras personas de forma intencionada, pero vuelvo al “equilibrio”, ese mismo daño te lo harán a ti, así que, aunque suene mal, un daño propio por un daño ajeno, el cambio es justo.

Minuto tras minuto podemos cometer errores, uno tras otro, romper la piedra de tanto tropezar en ella, quizá nuestro destino sea ese, encontrarnos miles de piedras que poco a poco saltaremos cuando hayamos aprendido la lección. Al final del camino, al echar la vista atrás, te darás cuenta de las miles de piedras que has podido saltar y las miles de lecciones que con ellas aprendiste, lecciones que cada día han hecho de ti una mejor persona, aunque no se la diferencia exacta entre una mejor o peor persona, pero que seguro que nos ayudarán cuando volvamos a tropezar con una piedra parecida, y en este caso sepamos como actuar ante ella, para que el tiempo no nos atrape por sorpresa.

Ese es el recorrido a llevar a cabo, cometer un error, volver a cometer el mismo error, comprender la mecánica del error y por último, subsanar ese error de la forma más conveniente; y la historia siempre se repite, de vez en cuando, modificando algunos factores.

Espero que estas palabras, aunque lleguen un poco tarde, te sepan a una bocanada de aire fresco. Un besito y espero verte muy pronto.